miércoles, 20 de enero de 2021

EL GUAYATUNO. Torbellino por Efraín Medina Mora. Transc. para piano por Gerardo Betancourt. Descargar audio, partitura y biografía.


 

Escuche y descargue audio de EL GUAYATUNO, torbellino de Efraín Medina Mora. Transc. para piano por Gerardo Betancourt.

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Vea y descargue partitura de EL GUAYATUNO, torbellino de Efraín Medina Mora. Transc. para piano por Gerardo Betancourt.

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Nació en el municipio de Tenza el 17 de Mayo de 1924. Hijo único de Alejandrina Mora y Milcíades Medina de quien a muy temprana edad recibió las primeras enseñanzas musicales, pues querían que se convirtiera en Cantor de los actos religiosos de la parroquia, oficio que él mismo venía desempeñando desde hacía varios años con un viejo armonio. Así fue como muy joven todavía sin cambiar de voz, se convirtió en el Cantor de la Iglesia del municipio de La Capilla, alternando así su trabajo en la escuela; fue allí cuando compuso su primera canción, un bolero dedicado a una compañerita de clase. Ya adolescente se fue a trabajar en la parroquia de Chinavita también como cantor de la Iglesia, ya que los recursos de sus padres no le permitían continuar estudios de Bachillerato. De esta época son sus composiciones: “Vámonos pa` Chinavita”, en ritmo de torbellino y la Rumba Criolla “Nenita Linda“.

Con el propósito de adelantar estudios de bachillerato se trasladó a Tunja, allí consiguió cambiar sus dotes musicales a cambio de alimentación y posada con los Padres Franciscanos, con ellos conoció un Piano de verdad, el que practicó en sus horas libres con mucha dedicación. Luego de un tiempo, su padre Milcíades, lo llamó para que se hiciera cargo del Coro de Pachavita, allí compuso el pasillo “Adentro los de Ruana”, un tiempo después regresa a Chinavita donde se inspiró para componer el Vals “Eco en la Noche”.

Andariego y trashumante llegó a Guayatá, donde cayó en las redes de Cupido y se casó con la educadora Bertha María Vaca Perilla, en 1946, allí nacieron sus dos primeras hijas: Elma Inés y Dora Elizabeth. Es en Guayatá, cuando inspirado en los bellos paisajes de la región y su enamorado espíritu, compuso su obra cumbre y actualmente la más difundida, el torbellino “El Guayatuno”. Soñador de guacas y fortunas viajó a Bogotá creyendo conseguir allí el triunfo, la fama y el dinero que le eran esquivos y como sucede todavía hoy con muchos coterráneos fracasó en el intento, obligándose a regresar a su querido Boyacá.

Vinculado al Ministerio de Educación Nacional, y por los traslados que dan a los educadores, vivió en varias poblaciones del Valle de Tenza como: Tenza, Sutatenza, y Guateque, oportunidad que aprovechó para enseñar y difundir su música, principalmente en colegios y escuelas. Pero fue en Sutatenza, donde nacieron dos hijos más: Henry Humberto y Elsa Yolanda, y en el que encontró la mejor oportunidad de ejercitar su vocación, ya que coincidió con la fundación de las Escuelas Radiofónicas por el sacerdote José Joaquín Salcedo, quién lo llamó para que colaborara como instructor radiofónico de música, emitiendo conciertos en piano por la emisora “Radio Sutatenza”, simultáneamente conformando una de las mejores Bandas de Vientos de la época.

Mientras cumplía su labor educativa con el campesinado, compuso varios temas institucionales para infundir buenas costumbres y mejores niveles de vida en el campo, como: “El Sorbito de Agua” que invita a construir el acueducto casero, “El Fogón en Alto” para comodidad en la preparación de los alimentos, “La Empresa Familiar” para el buen manejo de los recursos, y “Mi Casita” para construir un albergue digno.

Otros temas además de los ya nombrados son: “Lluvia de Estrellas”, “Primor”, “Elmita”, “Faride”, “Nenesal”, “Trío Sutatenza”, “Indomable Zipa”, “El Agasajo”, “Pajarito Buitrago”, “Florilegio”, “Ceibas del Súnuba”, “Cerrito Somondocano”, “El Mirlo Cantor”, “Mi Costanera”, “El Lunar de Claudia”, “El Campesino”, “El Morocho”, “María Isabel”, “Sutatenza”, “Corazón Colombiano”, entre otros.

En el ocaso de su existencia recibió merecido reconocimiento a su labor pedagógica musical por parte de: Integración Boyacense, en acto celebrado en el Salón Rojo del Hotel Tequendama, Comfaboy en el Club Boyacá de Tunja, La Gobernación de Boyacá le impuso La Cruz de Boyacá en grado de Comendador, el municipio de Tenza lo condecoró en reconocimiento a su Himno y otras composiciones, el municipio de Guayatá destacó su genialidad como compositor con ocasión de los 50 años del torbellino “El Guayatuno”.

Sus últimos años transcurrieron primero en Tenza y luego en La Capilla en su querido Boyacá, agobiado por la diabetes que le redujo a una silla de ruedas. Sin embargo esto no fue obstáculo para que siguiera escribiendo y musicalizando sus poemas, hasta el pasillo que él tituló como “El Último” manifestando que no componía más.

Finalmente vino su fallecimiento el 9 de Diciembre de 2008, rodeado del cariño y el aprecio de la gente de los pueblos y de los campos a quienes les cantó toda su vida.

 


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